
El 25 de mayo, por la mañana subimos al Monte Cincho, en Arnuero. Desde lo alto de su torre disfrutamos de unas vistas espectaculares: Santoña, Isla, Noja… ¡y hasta Santander a lo lejos!
Después compartimos una comida todos juntos, aprovechando el buen tiempo y la buena compañía.
Por la tarde hicimos una excursión por las marismas de Joyel, un entorno precioso donde pudimos ver distintas especies de aves, peces y disfrutar de la naturaleza en su máximo esplendor.
Lo pasamos genial, nos acompañó el buen tiempo y tuvimos la oportunidad de socializar y disfrutar de un día muy bonito en familia.
¡Gracias Naturea Cantabria por hacerlo posible y regalarnos esta experiencia tan especial!
